Computadoras, sí. Computación, no.
Facilitar los procesos de aprendizaje no significa empobrecerlos. En Las Cumbres no existe la computación como materia y sí existen las computadoras como herramientas cotidianas. Del mismo modo que existen los lápices o la goma de borrar.
En Las Cumbres, el espacio de las computadoras fue bautizado por los mismos chicos: “Discovering Room”. Un lugar donde los alumnos no entran a aprender computación, sino a utilizarla.
Así, lejos de ser receptores pasivos de lo que un programa determinado genera en una pantalla, los chicos crean procesos que luego desarrolla la computadora. Para que esto sea posible, sólo dejamos que prueben y se equivoquen. Porque esa es la mejor manera de aprender a pensar.

